Consejos de vida no solicitados.
Si hace un plan invite a la gente, aunque no crea que vayan a aceptar. Dele la opción a la gente de decir que no.
Cuando esté pasando encima de una rendija (alcantarilla, puerta del ascensor, etc.), no saque sus llaves del bolsillo.
La primera solución que se le ocurra no es necesariamente la mejor, espere un rato y piense un poco más.
Ser amable es gratis.
Maneje como canadiense: discúlpese con todo el mundo así no sea su culpa.
Juegue con su hijo más de lo que parezca saludable, nunca nadie se quejó de que su papá jugó demasiado con él cuando era niño.
Practique la habilidad de escuchar activamente, es un súper poder.
Cuando esté discutiendo con su pareja piense: que quiero, resolver el problema o tener la razón?
Cuando esté bajando las escaleras, saque las manos de los bolsillos.
Practique los buenos modales en la mesa, incluso cuando esté comiendo solo.
Fíjese cómo le habla a la gente que más quiere, es típicamente a quienes peor tratamos.
No todas las frases bonitas son ciertas, como esta, posiblemente.
Tenga en cuenta que el sentido común no es muy común, esto evita frustraciones.
Diga buenos días, por favor, gracias, señor, señora, o señorita si es una mujer mayor.
Discutir por cosas irrelevantes es una pérdida de tiempo, si no está de acuerdo, tiene razón.
Muchas veces la gente no quiere una solución a sus problemas solo quiere ser escuchada.
Cierre los cajones cuando esté cocinando. Es mucho más fácil ensuciar un cajón con harina, arroz o azúcar que limpiarlo.
Si le gusta tener siempre la razón, tiene que estar dispuesto a cambiar de opinión.
Si se burla de usted mismo, ninguna burla externa lo puede afectar.
Cuando una persona admita que no sabe algo que parezca elemental, no se burle; más bien aproveche esa oportunidad única de enseñarle algo nuevo a alguien y disfrutar de su reacción al aprenderlo.